Sin gloria ni laureles Rodrigo Funes Sin gloria ni laureles Me fue entregado un gran talento para las letras y la oratoria. Quizá durante el renacimiento Roma hubiese visto mi victoria. El favorito de Papas y mecenas, por mí habrían sido cautivados. Mi nombre cantarían en Atenas y mis discursos serían estudiados. En las plazas de mármol y granito, en foros, catedrales y salones, testigo hubiese sido de mi hito la multitud compuesta por millones. De ese sueño estoy muy lejos, hoy mi voz se pierde en el entorno. Si al menos alguien lee lo que dejo, sin gloria ni laureles me conformo. Yo sí te quería Brilla en lo alto la luna llena y ululan los búhos a lo lejos. El fuego se alimenta de la leña, dormidos se encuentran los conejos. ...
Aquí reflexiono sobre lo que somos entre cielo y tierra: amores que se desbordan, duelos, culpas, deseos y fe, buscando sentido en cada verso y cuento.