Aunque lejos el corazón no olvida Seducido por su infinidad, Fascinado ante la negrura, Del cosmos y su hermosura, Apreciarlo, mi necesidad. Comienzo hablando del espacio, Pero mi tema es más complejo. Les hablo del amor y del cortejo Para aquella de pelo lacio. Soy un astronauta en la vastedad, Mi misión es mi condena. Pero tu amor es la luna llena, Mi esperanza en esta inmensidad. Te entregué una carta improvisada, Como nave que pasa por Neptuno. Nuestro amor, algo inoportuno, En ella, mi alma confesada. Dejando una estela de humo, Mi pequeña nave por Saturno. Ya no me buscas más, es mi turno, La distancia, mi cruel verdugo. Pasando por el gigante rojo, A ese que llamamos Marte, Noté que he llegado a amarte, has abierto del corazón el cerrojo. Sé que mi viaje no es de tu agrado, Viajando por la galaxia debo estar. Mi travesía temo he de alargar, Me he perdido en el espacio sideral. Aquí me despido, querida, A ti ya no te volveré a ver. Te pido que mi poema no pares de leer, Porque au...
Aquí reflexiono sobre lo que somos entre cielo y tierra: amores que se desbordan, duelos, culpas, deseos y fe, buscando sentido en cada verso y cuento.