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Poemario Emoción

Aunque lejos el corazón no olvida


Seducido por su infinidad,
Fascinado ante la negrura,
Del cosmos y su hermosura,
Apreciarlo, mi necesidad.

Comienzo hablando del espacio,
Pero mi tema es más complejo.
Les hablo del amor y del cortejo
Para aquella de pelo lacio.

Soy un astronauta en la vastedad,
Mi misión es mi condena.
Pero tu amor es la luna llena,
Mi esperanza en esta inmensidad.

Te entregué una carta improvisada,
Como nave que pasa por Neptuno.
Nuestro amor, algo inoportuno,
En ella, mi alma confesada.

Dejando una estela de humo,
Mi pequeña nave por Saturno.
Ya no me buscas más, es mi turno,
La distancia, mi cruel verdugo.

Pasando por el gigante rojo,
A ese que llamamos Marte,
Noté que he llegado a amarte,
has abierto del corazón el cerrojo.

Sé que mi viaje no es de tu agrado,
Viajando por la galaxia debo estar.
Mi travesía temo he de alargar,
Me he perdido en el espacio sideral.

Aquí me despido, querida,
A ti ya no te volveré a ver.
Te pido que mi poema no pares de leer,
Porque aunque lejos, el corazón no olvida.

 Argentina


Nunca he tenido buena fortuna,

ni tampoco suerte en el amor.

Difícil que el tiempo nos reúna,

extraño de tus ojos el color.


Aún resuena el eco de tu voz,

como un susurro que nunca muere.

Del sur olvidé todo, salvo a vos,

aunque lejos mi corazón te quiere.


Recuerdo los anillos en tus manos

y tú acento de Argentina.

Amor prohibido, soy humano.

En mis noches fuiste dopamina.


Gracias por en mi vida aparecer,

hoy sé que viniste para quedarte

Sueño un día verte amanecer,

va a ser difícil olvidarte.


Bestia


Mi corazón fue encarcelado

por la bestia que me ha cazado

Hablo de ti, me has poseído,

por tú culpa nadie me ha querido.


De ti imagino el sentir y el latido,

sin rostro fijo, mil caras has tenido.

Eres melodía de anhelos perdidos,

un espejo de sueños jamás compartidos.


En la tumba, el amor enterrado

muchas mujeres son ya del pasado.

Hoy por tú culpa me encuentro solo.

La boca sangrienta, las garras del lobo.


Llevo contigo un tiempo infinito,

borrarte sería un dolor inaudito.

Eres parte de mí, un eco constante.

Bestia, te has convertido en amante.


Si mujer se acerca rechazas,

todas para ti son amenaza.

Desgarras mi inconsciente en ruinas,

ninguna es suficiente, ninguna es divina.


Nadie lo sabe


Ella despedazó mi corazón

Pero nadie en el mundo lo sabe

Para estar juntos ya no hay razón

Pero no queremos que se acabe.


Aunque lo intentáramos con fervor,

Nunca podríamos separarnos,

Nuestra unión es un ferviente ardor,

Es tarde, no podemos distanciarnos.


Ella en mí plantó algo muy bueno

pero realmente no lo sabe.

El néctar se pierde en el veneno

y arruina lo puro del jarabe.


Aceptamos este cruel destino,

Sin esperanza de escapar,

Aunque el dolor sea divino,

nos es muy fácil de aceptar.


De hojalata


Sinceramente no sé porque lo hago

¿Busco mi felicidad o solo busco un halago?

Aún no sé realmente lo que quiero

A veces dulce miel, a veces hojalata acero.


No sé si ser sensible o fuerte

No sé si lo merezco o fue simple suerte.

A veces me sobreviene un llanto catarata

A veces insensible como un hombre de hojalata.


Un impostor en mi propia piel,

Un corazón dividido entre cielo y hiel.

A veces el mundo es un abrazo traicionero,

A veces soy yo, mi propio carcelero.


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