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Poemario entre cielo y tierra

 Jesús ayúdame


Señor Jesús, por favor ayúdame

A que la esperanza no se apague

Y que en caminos erróneos no divague

Ayúdame a que cada día más te ame.


Jesús embellece mi corazón

Y quita de mi la necesidad de la razón

Permíteme a base de fe vivir

Y al resto cómo tú poder servir.


Ayúdame a volver a niño, Jesús

Cuando no había oscuridad, solo tú luz.

Quiero volver a pensar como niño

Quiero volver a sentir en mi pecho tú cariño.


Perdóname Jesús por tanto cambiar

De ti maestro nunca me debí apartar.

Ayúdame Jesús a ya no ser un mentiroso

Deseo renacer profundamente religioso.


Señor de tú dirección estoy sediento

Pasa de mí ya este tormento.

Ayúdame Jesús, te pido no me dejes

Mi oración, es que a ti más me asemeje.


El secreto


Siempre creí escuchar un llamado

muy especial, proveniente del cielo.

Me considero un hijo amado

de Dios he sentido su consuelo.


Bajo las estrellas me encuentro, 

caminando en la oscuridad del mundo.

Tu luz, oh Dios, brilla en mi centro,

guía constante en cada segundo.


He tenido un corazón frágil y

toda la vida he sido inquieto.

Cual la hoja en el viento, ágil.

Joven, pero guardo un gran secreto.


El secreto: Dios a mí me llama

¿Quién soy yo para al Padre negarme?

Mí deber es darle lo que reclama

si Él ha hecho todo por buscarme.


Dios, con humildad y sincero fervor

te entrego mi vida y mi destino.

Que tu amor transforme mi interior

y sea tu voluntad mi camino.


Porque a pesar de mis errores

me has llamado tú a servirte. 

Yo, el mayor de los pecadores

por fin estoy listo a recibirte.


La Misión


Un traje negro o un traje azul

Muchas corbatas de colores.

Dos años de amor y de quietud

Me regalan a pesar de mis errores.


Voy al auxilio de los heridos

Y también por la juventud dichosa

Voy a devolver lo recibido

Y a hacer maravillosas cosas.


Del ejercito de Dios un soldado.

A partir del llamamiento será mí dueño

De portar la placa me siento honrado

Esa es la realidad con la que sueño.


Con Dios en la misión haré una tregua.

Si el arranca de mí lo natural

Será el comandante de mi legua

Y mí rostro será el mural

Donde él pinte sus pinte sus bondades

Y en mí lo verán a él y no mis debilidades.


No siento miedo ni tristeza por irme

Porque Dios va a dondequiera que vaya.

A la misión me integro a paso firme

Porque no voy solo, la biblia lo subraya.


Que los amo, esa es mi confesión

No quiero dejarlos, pero me voy con alegría.

Voy en busca de mi vocación

No vayan a llorar por mí partida.


Gloria o muerte


Esto es mucho más que un poema

Son versos que revelan con crudeza

Y plasman en forma de un emblema

Dos años de inmensa tristeza.


Me encontraba acorralado

Por una pared hecha de montañas.

En el olvido, abandonado

La humedad llamaba arañas.


Recuerdo perfectamente el frío

Y también lo blanco de la nieve

Al no nevar, nacían nuevos ríos

No se imaginan cómo llueve.


El clima ahí era terrible

Lo más difícil fue el invierno.

Tanto el frío que era audible

Tanto el tiempo que fue eterno.


Fue muy duro para mi estar sólo

Acompañado solo de mí sombra.

A sólo unos kilómetros del polo

Frío cual veneno de la cobra.


Hombres blancos, negros y de colores

Chile está lleno de inmigrantes.

Había de todo menos flores

No existen los libros ni las artes.


Sucias y oscuras eran sus calles

Su gente daba gritos de pobreza.

Santiago, el nombre de ese valle.

Rodrigo, el nombre de su presa.


En Chile pasé mucha vergüenza

Por primera vez mis pies sangraron

No seguro si la recompensa

Vale más que lo que pagamos.


Bajo el sol abrasador que quema

O con el aire y su llovizna.

Nos hicieron trabaja, que pena.

Enfermos, la historia fue la misma.


Malos tratos y humillaciones

Malos líderes y malas comidas

Ésta la realidad de las misiones

Y cientos de jóvenes sus vidas.


Pero cuando muy triste me sentía

Una verdad siempre recordaba:

Sin importar todo lo que sufría

Mi familia y Dios me amaban.


Volver con honor o volver muerto

Si sobreviví no fue por suerte.

Claro fue desde el aeropuerto:

Para mí la gloria o la muerte.


El gran misterio


Para mí, grande, es el misterio

Que divide lo terrenal y lo divino

¿De qué sirve ser rey de un imperio

Si de la salvación pierdo el camino?


¿Existe un equilibrio ideal

entre lo de la tierra y el cielo?

¿Cómo puedo dejar lo terrenal

Sin que mis pies, se despeguen del suelo?


Terrenal y divino ¿se combinan?

Solamente una vez fue visto.

De quien hablo ya se lo imaginan

Fue Jesús, también llamado el Cristo.


Quisiera llegar a ser cómo Jesús

Pero que el mundo no me rechazara

¿Cómo unir la oscuridad y la luz?

Quiero acercar lo que nos separa.


No se puede servir a dos señores

Escrito está: "Dios es celoso".

De la tierra o del cielo los honores,

escojo el cielo, es más precioso.



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