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Poemario Cristo en verso

Cristo en verso



Sí no es por Dios

 

Sí no es de Dios

¿De dónde nace la primavera?

Sí no es en Dios

¿En quién me cubro si lloviera?

 

Sí no es mi Dios

¿Quién es el único que me ve llorar?

Sí no es a Dios

¿A quién le dedico tiempo al orar?

 

Sí no es de Dios

¿De quién es este amor inagotable?

Sí no es por Dios

¿Por quién me esfuerzo en ser amable?

 

Si no es mí Dios

¿Quién me regala cada día?

Si no es mí Dios

¿Quién me anima a que sonría? 

 

Sí no es mí Dios

¿Quién entonces vela por mí vida?

Sí no es mí Dios

¿Quién de mi alma se condolida?

 

Sí no es por Dios

¿Gracias a quién salí de las tinieblas?

Sí no es mí Dios

¿Quién acaso mi corazón puebla?

 


La última confesión

 

Vengo aquí buscando absolución

Reconozco todos mis pecados

En el sacramento de la confesión

Ante Dios, Jesús es mí abogado.

 

No vengo aquí por obligación

Me persigue una oscura sombra

Quiero ser digno de la comunión

Y borrar de mi alma la zozobra.

 

He llevado una vida cristiana

Pero merezco muchos azotes

Igual al resto, pero con sotana

Soy imperfecto, también sacerdote.

 

Nada he hecho en contra de la ley

Tampoco nada digno del infierno

Vengo a rendir cuentas al rey porque

Se acerca mí descanso eterno.

 

Ya a la tierra he de descender

Y por supuesto quiero ir al cielo

Se terminó mi tiempo de correr

Ya en los huesos siento el hielo.

 

En este mundo ya cargué mi cruz

Ya llegó el tiempo de decir adiós.

Todos hablan al final de una luz

Es realmente el rostro de Dios.

 

La sombra que me sigue es una

Mi mayor error fue no tener hijos.

No me casé ni compré una cuna

La vida está llena de acertijos.

 

¿Hice bien? ¿Hice mal? Lo sabré nunca

Sólo me quería desahogar

No hay una oportunidad segunda

Hoy vuelvo a mí Padre, a mí hogar.

 


Gracias Jesús

 

Arrodillado a los pies de la cruz

Siento caer sus gotas de sangre

Con él no hay tinieblas, solo luz

Todos mis pecados en su carne.

 

Nos conocimos antes en el cielo

Hoy le doy mi corazón entero

No recuerdo nada por el velo

Lo amo porque él me amó primero.

 

Del madero lo sostienen clavos

Y de espinas echa su corona

Del pecado no seré un esclavo

Gracias a él Dios siempre me perdona.

 

Él Pudo acabar con su tormento

Pero no lo hizo, porque sabía

Que gracias a todo su sufrimiento

Un día volver con Él podría.

 

Gracias Jesús por todo tu amor

Yo no hubiese podido hacerlo

Perdona mis pecados y falta señor

El cielo por ti logro obtenerlo.

 

Sé que te volveré a ver un día

Pero cubierto en celestial gloria

Tú, primicias de los que dormían

Todos conocerán tú historia.

       

                                                                                          

Discípulo de Jesús

 

No es fácil ser discípulo de Jesús

Serlo, trae muchas pruebas consigo

Debemos sonreír al cargar la cruz.

Y hacer al más inmundo nuestro amigo.

 

En todo momento repudiar el mal

Y a todos tenderles una mano

Dejar atrás nuestra parte animal

Y ver al extraño cómo hermano.

 

“Si alguno quiere venir en pos de mí

Niéguese a sí mismo y sígame”

Así nos habló el hijo de David

Cuando nos invitó a la vida eterna ir.

 

Cada noche acostado en mí lecho

Dirijo a Dios cada pensamiento

Al orar se me oprime el pecho

Y lágrimas brotan del sentimiento.

 

Porque me siento feliz, aunque es difícil

Y en los días que quiero renunciar

Recuerdo cómo antiguas crisis

Se resolvieron con sólo en Dios confiar.

 

Aunque a veces siento desconsuelo

Recuerdo que Dios está en mí corazón

Y con confianza pido mirando al cielo

Sabiendo que Jesús lleva mí oración.

 


Me vuelvo sacerdote

 

Esta noche me encuentro nervioso

Ya toda mi familia está reunida

De contarles me encuentro dudoso

Esta es una misión suicida.

 

Lecturas bíblicas y oraciones

Frases inspiradoras y el amor

Me hicieron tomar estas acciones

Que hoy defiendo sin ningún temor.

 

Tiempo llevo con la misma novia

Ella piensa que nos vamos a casar

Decirle el corazón me agobia

Que sin anillo le seré incondicional.

 

Mi sueño es ponerme la sotana

Y en nombre de Dios poder servir

Poder abrir un día mis persianas

Y por fin saber lo que es vivir.

 

Ya me encuentro camino a casa

Hoy me inscribí en el sacerdocio

Los sentimientos conmigo arrasan

Hoy Dios se convirtió en mi socio.

 

El auto aparca frente a la puerta

Mis familiares salen a recibirme

Acabaré con esta misión encubierta

Nunca sería capaz de mentirles.

 

“¿Qué te pasa?” Todos me preguntan

Déjenme llorar a todos contesto

Por mis lagrimas todos se asustan

Es hora de terminar con esto.

 

Cuanto vacío hay mi corazón

Cuanta tristeza ahora siento

Siéntense que ahora les cuento

De mi llanto, está es la razón.

 

Me siento orgulloso y avergonzado

Más ya no puedo tenerlo guardado

Es hora de a todos decirles

Que de Dios me he enamorado.

 

Iluminado fui por una voz tranquila

Que me reprendía por mi absurda vida

Me hizo un llamado al evangelio

Y a mis pecados organizó un sepelio.

 

En forma de nube besó mi frente

“Te convierto en mi emisario”, me dijo

“Ve y se la luz de entre la gente

Hazme sentir orgulloso, mi hijo.”

 

Esa nube era Dios, lo sé sin duda

Mi deber es servirle, lo tengo claro

No hay mayor verdad de lo que declaro

Hoy la vida a mi Dios le amparo.

 


Iglesia

 

La iglesia es de Dios su casa

Es de los peligros protección nuestra

A ninguna persona rechaza

El que asiste su amor demuestra.

 

Jesús es el camino al cielo

Eso nunca debemos olvidar

Mis rodillas ya tocan el suelo

Orar siempre, lo debemos recordar.

 

Aquí nuestro encuentro con Cristo

Entre sermones, rezos y cantos

Todos son los invitados, insisto

La iglesia es de pobres no de santos.

 

Vemos arriba colgado de la cruz

A quién pagó por nuestros pecados

Nació en Belén, se llama Jesús

Sólo en Él somos perdonados.

 

Debemos construir una relación

Con aquel que nos ofrece su sostén

Querido lector, ésta es mi oración

En el nombre de Jesucristo amén.

 

 

 

 

 

 

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