Ir al contenido principal

Poemario Enamorado

 Enamorado


Amor Fugaz

 

Siempre tiene un buen comienzo, intenso.

Los primeros minutos siempre memorables

Al verte siento un querer inmenso

Y mis pulsaciones comienzan el ascenso.

 

No te amo sólo a ti

También quiero a muchas otras

Quiero decirte muchas cosas, pero son mentira

Por ejemplo, que por ti, mí corazón suspira.

 

Yo quiero amarte, pero de mentiras

Tus risos dorados palabras inspiran.

Eres inspiración, amor fugaz

Tu falso amor a mi corazón da paz.

 

Nuestro amor es sencillo, pero poderoso.

Yo no quiero ser tu esposo, quiero algo más fugaz

Quiero vestirme de rojo y ponerme mi disfraz.

Ese disfraz de malo, ese disfraz de enamorado

Aquel que de la vergüenza me ha privado.

 

Me gustas libre, sin ataduras

La cuerda es floja, no es segura.

Compartirte es lo más complicado

Al verte con otro mi corazón se vuelve helado

Ya no palpita, los celos me han ganado.

 

Amor fugaz, amor de solo un día

Dijiste que me amabas, pero también mentías.

Amor fugaz, amor de noches frías

Que yo era el único decir solías.

 

Verdad amor, amor mentira

Todo perdí por culpa de la ira.

Amor fugaz, amor del siempre sólo

Te he perdido, lo he perdido todo.

 

Te amo hoy, pero no mañana

Mejor olvida mis promesas vanas.

Nuestro amor no involucra sentimientos

Desde hace mucho se los llevó el viento.

Nos amamos con la mirada y el tacto

De amor fugaz hicimos un pacto.

 


 Cerezos

 

Desde el día en que te miré

Me encuentro muy enamorado

Quise pronto ser de tú agrado

Para llevarte a caminar al prado.

 

Llevarte al prado del cerezo

Árbol de amor y de embeleso

Árbol del que nace el cariño

Verdadero como el de niño.

 

Frente a ellos viví cosas gratas

Viví versos, besos y serenatas,

Viví lo más bello de este mundo

Junto a ti, eternos los segundos.

 

Me vi inmerso en lo profundo

De tu pupila y ojos claros

Que en las noches fueron faros

Para nuestros enamorados besos

Producidos debajo del cerezo.

 

"Oye ¿De qué color son los cerezos?

Me haría feliz saber su color

Más conforme estoy con el olor

Que desprenden sus bellas flores

Y con el volar de los rumores".

 

Recuerdo que así me decías

Llena de amor y de esperanza

Tus ojos ciegos desprendían

Ternura, amor y gran confianza.

 

Tú ceguera nunca impidió

que vieras del cerezo los colores

Y de mi corazón las intenciones.

Aunque no conoces con la mirada

Sino con el olfato y el tacto

Tú percibir es muy exacto

Incluso mucho más que el mío.

El arte de ti brota como río

Al igual que lo hace de la montaña

Conquistarte fue mi gran hazaña.

 

"Oye ¿De qué color son los cerezos?

Me haría feliz saber su color

Más conforme estoy con el olor

Que desprenden sus bellas flores

Y con el volar de los rumores".

 

El cerezo rosa es, decía yo

Poniendo en tú mano una flor

Que había caído de improvisto

Como tus risas cuando te conquisto

Al intentar besar tu dulce boca

Por esos labios que provocan.

 

En el amor siempre tropiezo

Pero con fuerzas me enderezo

Y más si me ayudas con un beso

Recostados en el árbol del cerezo.

 

 

Estar enamorado

 

No es una cuestión de edades

es más, una cuestión de esencia

hay quienes nacen ya con la dolencia

del amor y sus complejidades.

 

Mí conciencia estaba adormecida

incluso había olvidado

lo que se siente estar enamorado

y lo dulce y lindo de la vida.

 

Verdaderamente no te conozco

y no tengo razón para amarte

pero tuyos son todos mis suspiros.

 

tengo el impulso de buscarte

pero me encuentro en aislamiento

y el papel ayuda a decirte lo que siento.

 

 

52 semanas

 

De las cincuenta y dos semanas

La mitad, realmente son en vano

Sólo y cerradas las persianas

Lloro, canto y toco el piano.

 

De lunes a viernes, los siete días

De nuestro pasado soy un preso

La luna, testigo de mis agonías

Me ve suspirando por tus besos.

 

Durante las veinticuatro horas

Pienso en tus 2 hermosos ojos

Y me pregunto si también lloras

¿Para ti también es doloroso?

 

El dolor y la pena son seis meses

Pero doce permanezco soltero.

No permito que nadie me bese

Porque la otra mitad te espero.

 

 

La triste paloma

 

Te escribo un poema como solía hacerlo, la triste paloma se come los frutos del huerto, después de todo te amo, aunque no puedas creerlo, sus cantos son tú recuerdo.

La triste paloma vuela y vuela muy lejos, pero siempre me lleva consigo. Como quisiera que volaran los recuerdos viejos, como quisiera que no te hubieras ido.

Desde la ventana se vislumbra a lo lejos aquella paloma que va de paseo, con su belleza nos deja perplejos, ojalá volaran los recuerdos viejos. 

Te digo adiós con mi triste canción, mis versos inspira el maldito dolor. Me trae recuerdos, recuerdos de amor. 

Hoy la paloma ha venido a recordarme, que ya ha pasado mucho tiempo. Me ha sido muy difícil olvidarte, sólo ella sabe lo que siento.

La paloma triste canta y canta, así cómo yo escribo. Hoy marchita amaneció la planta y el sol salió sin ningún motivo.

A tú remplazo ha venido la paloma. Me pregunto ¿Quién estará contigo? Nosotros nos entendemos, la tristeza es nuestro idioma, ¿Y tú, tienes algún amigo?

 

 Enamorado

 

Me he dado cuenta que la amo.

Cómo ella no hay ninguna flor

Por más bello el jardín o el ramo

Que se asemeje a su valor.

 

Al salir y al ocultarse el sol

Ella en mi cabeza permanente.

Arte, cual los girasoles de Van Gogh

Adorna las paredes de mi mente.

 

¿Quién no se ha vuelto loco por amor?

Dispuesto a todo con tal de verla

¿Quién no ha querido cortar una flor?

Dispuesto a todo por tenerla.

 

Esa mujer me logró enloquecer

Estoy locamente enamorado.

No hay nada que se pueda hacer

Ya la semilla ha germinado.



Por Ustedes


Al verlas siento un querer inmenso

Y mis pulsaciones comienzan el ascenso.

Al tenerlas cerca me persigue la aventura

Apaga el pensamiento y encienden la locura.


Llena está de amor el alma mía

Mujeres, me calman las noches, me alegran mis días.

A todas quisiera mandarles flores

Para apagar sus penas y dolores.


Poseen inteligencia y hermosura inmensa

Solo en ustedes mi corazón y mente piensan.

Querida mujer mis versos quiero ofrendarte

Eres oro, amor, eres arte.


Ustedes de los hombres lo más bueno

Pecado decir que en ustedes hay algo malo

Su vida y su presencia es un regalo.

Sin ustedes mi corazón se torna helado. 


Solo ustedes calman mi pena encarcelada

Al verlas la pena se esconde y es curada.

Con ustedes lo malo no duele, no se siente

Olvido el pasado y me quedo en el presente.


Por ustedes existe un amor profundo

Son la clave para salvar al mundo.

Mi aprecio quisiera expresar con grito

Por ustedes mujeres este poema he escrito.


Margaritas


Como pétalo al viento, suave y gentil,
te conocí un día por azar.
A ti me acerqué, con paso sutil,
me gustaste y no te quise asustar.


Tus ojos para mí fueron estrellas,
y tu sonrisa cálida, primavera.
En cada rincón florecen bellas,
las margaritas que tu alma lleva.


No sabemos que depara el futuro,
aún no sé si quieres andar conmigo
Pero de algo estoy seguro,
feliz estoy de ser tu amigo.


Comentarios

Entradas más populares de este blog

Desde que dejaste de mirarme

Desde que dejaste de mirarme Rodrigo Funes  Quizás fui solo yo quien sintió esa conexión… y tú nunca me quisiste. Pero me cuesta creerlo, después de todo lo que me contaste aquella vez. Después de cómo nos miramos. ¿Cómo olvidaste tan rápido ese almuerzo? Estábamos ahí, bajo esa luz suave, riendo como si todo fuera perfecto. Me confiaste tus secretos con voz temblorosa, y yo te prometí, con una mano en el corazón, nunca desvelarlos. ¿Me equivoqué al ser tan transparente? Pensé que te gustaría el libro, que compartir algo tan nuestro como la lectura nos haría estar más cerca. Lo recibiste con una sonrisa… pero ahora veo que solo fue cortesía. Y desde entonces, empezaste a alejarte. No sabes lo confundido que estaba. Y si te soy honesto, aún lo estoy. Solo que ahora me resigné. Intenté todo. Te hablé con ternura. Te di detalles. Te escribí un poema que ignoraste. Te llamé dos veces. Y aunque respondiste, te sentí lejana. Te hablé en persona, y me esquivaste la mirada. Como si mis ojo...

Poema El regreso

El regreso Rodrigo Funes De par en par se abre el cielo. Un brillo fulminante nos deja ciegos. Vestido de un rojo terciopelo, regresa como rey del mundo entero. Trompetas suenan llenas de alegría, galopan por el cielo los caballos. Avanza la celeste caballería, los ángeles de Dios parecen rayos. Todo ojo en la tierra lo contempla es inevitable sentir temor. La tierra entera se sacude y tiembla, regresa en gloria nuestro Salvador. Se escuchan muchas lamentaciones, pero otros hay que están felices. Dependiendo su fe son sus reacciones, del corazón resaltan los matices. "Os recompensaré según sus obras" Dice Jesús con su voz de espada. Se escuchan aullidos de zozobra, toda rodilla está doblada. El diablo es atado por el Señor, las dudas y mentiras desaparecen. “No dudéis, no temáis” dice con amor a los fieles, mientras los malos perecen. Habrá nueva tierra y nuevo cielo, como Él, hemos todos de resucitar. Se irá el dolor, el pecado y el duelo, por la eternidad lo hemos de adorar...

Poemario Aurora

  Poemario Aurora Rostro ¿Qué es aquello que llamamos rostro? Es un bello centro de expresión, un teatro de gestos y de asombro que al espejo causa confusión. Se la pasan todos los espejos reflejando a un desconocido; de ser el correcto está muy lejos: ese es compañero del olvido. El rostro engaña con su apariencia, condenado está por la vanidad. Pero la verdadera existencia Es inmune a la reflectividad. No somos la curva de una ceja ni el contorno de la perfección; el corazón no se refleja en esta simple tercera dimensión. La playa Soñé que en la palma de mi mano existía una hermosa playa, una nunca vista por humano, de colores pastel de guacamaya. Disfrutaba sin reglas ni confines, sin ataduras ni compromisos; me internaba en los jardines de aquella playa paraíso. Ahí el aire era poema, y toda la vida era memoria; mis pies descalzos en la arena con cada paso hacían historia. Todo el cielo era de fuego, y nuestro mar, cristalino; todos educados como el griego, afortunados como Ala...