Ir al contenido principal

Poemario Musa


Leona

 

En un refugio cálido, de mar y viento,

donde se guardan sueños sin medida,

Me encuentro yo, un león hambriento

y tú leona, eres la comida.

 

Fuiste un destello claro entre las sombras,

la chispa que encendió mis madrugadas.

Tu voz, es el rugido que me nombra

mi cárcel sigue siendo tu mirada.

 

En mi mente siempre estás presente,

como un recuerdo cálido y tan vivo,

tú eres la llama intermitente que

despierta mis deseos primitivos.

 

El león en la noche es cuando caza

mi cuerpo feroz busca tu piel,

la luna observa en la terraza

como nuestro amor se vuelve miel.

 

En nuestra cueva el amor florece

y el sol se oculta en la sabana,

dos fieras que en fuego se enloquecen,

rozando sus pieles en la cama.

 

Al despertar, el sol nos acaricia.

Mi melena te sirvió de almohada,

tu piel a mi paladar una delicia

Ya de apareamiento es temporada.

 

 

Delicada

 

Pensé que no te volvería a ver

pero Dios ha jugado a mi favor.

La paciencia todo puede resolver

y esperar es dulce si hay amor.

 

Después de años, por fin rocé tu piel,

¿Fue un sueño o estaba despierto?

Al besar tus labios de dulce miel,

volví a la vida, estaba muerto.

 

Delicada como pétalo de flor,

fue suave de tus manos el tacto.

De tu pelo me encantó el color

y en tu sonrisa el deseo intacto.

 

Al tú en mi pecho recostarte

y entrelazar tus dedos con los míos

De mi vida quise que formaras parte.

Yo te abrazaré cuando haga frío.

 

Siempre a tu lado yo voy a estar,

mi amor te brindará abrigo y ternura.

En mis brazos te podrás refugiar,

conmigo siempre estarás segura.


Aún si dolor encierra


Mis manos tiemblan cuando estás a mi lado,

y en mi pecho se hunde el grito de un querer.

A mi vida le das significado,

hoy soy más feliz de lo que fui ayer.


Te protejo del mundo que se rompe,

aunque el viento cruel intente alejarte.

Hay cosas que nunca se corrompen,

nosotros somos una, somos arte.


Quisiera ser tu escudo, tu refugio,

ser el puente que cruce tus dolores,

si tú caes, yo te levanto y aseguro

ser la luz que despeje tus temores.


Cuando el frío consuma tu suave piel,

mi abrazo te cubrirá sin condición.

Aunque el mundo sea un lugar cruel,

Yo de ti seré tu eterna protección.


Las nubes lloran cuando tú te vas,

en cada estrella, mi beso secreto.

Dispuesto estoy a siempre darte más,

sólo contigo me siento completo.


Por ti me desangraría en esta guerra,

sería tu sombra, tu sol, tu abrigo.

Porque el amor, aun si dolor encierra,

es mi razón de ser, estar contigo.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Desde que dejaste de mirarme

Desde que dejaste de mirarme Rodrigo Funes  Quizás fui solo yo quien sintió esa conexión… y tú nunca me quisiste. Pero me cuesta creerlo, después de todo lo que me contaste aquella vez. Después de cómo nos miramos. ¿Cómo olvidaste tan rápido ese almuerzo? Estábamos ahí, bajo esa luz suave, riendo como si todo fuera perfecto. Me confiaste tus secretos con voz temblorosa, y yo te prometí, con una mano en el corazón, nunca desvelarlos. ¿Me equivoqué al ser tan transparente? Pensé que te gustaría el libro, que compartir algo tan nuestro como la lectura nos haría estar más cerca. Lo recibiste con una sonrisa… pero ahora veo que solo fue cortesía. Y desde entonces, empezaste a alejarte. No sabes lo confundido que estaba. Y si te soy honesto, aún lo estoy. Solo que ahora me resigné. Intenté todo. Te hablé con ternura. Te di detalles. Te escribí un poema que ignoraste. Te llamé dos veces. Y aunque respondiste, te sentí lejana. Te hablé en persona, y me esquivaste la mirada. Como si mis ojo...

Poemario Aurora

  Poemario Aurora Rostro ¿Qué es aquello que llamamos rostro? Es un bello centro de expresión, un teatro de gestos y de asombro que al espejo causa confusión. Se la pasan todos los espejos reflejando a un desconocido; de ser el correcto está muy lejos: ese es compañero del olvido. El rostro engaña con su apariencia, condenado está por la vanidad. Pero la verdadera existencia Es inmune a la reflectividad. No somos la curva de una ceja ni el contorno de la perfección; el corazón no se refleja en esta simple tercera dimensión. La playa Soñé que en la palma de mi mano existía una hermosa playa, una nunca vista por humano, de colores pastel de guacamaya. Disfrutaba sin reglas ni confines, sin ataduras ni compromisos; me internaba en los jardines de aquella playa paraíso. Ahí el aire era poema, y toda la vida era memoria; mis pies descalzos en la arena con cada paso hacían historia. Todo el cielo era de fuego, y nuestro mar, cristalino; todos educados como el griego, afortunados como Ala...

Poemario Emoción

Aunque lejos el corazón no olvida Seducido por su infinidad, Fascinado ante la negrura, Del cosmos y su hermosura, Apreciarlo, mi necesidad. Comienzo hablando del espacio, Pero mi tema es más complejo. Les hablo del amor y del cortejo Para aquella de pelo lacio. Soy un astronauta en la vastedad, Mi misión es mi condena. Pero tu amor es la luna llena, Mi esperanza en esta inmensidad. Te entregué una carta improvisada, Como nave que pasa por Neptuno. Nuestro amor, algo inoportuno, En ella, mi alma confesada. Dejando una estela de humo, Mi pequeña nave por Saturno. Ya no me buscas más, es mi turno, La distancia, mi cruel verdugo. Pasando por el gigante rojo, A ese que llamamos Marte, Noté que he llegado a amarte, has abierto del corazón el cerrojo. Sé que mi viaje no es de tu agrado, Viajando por la galaxia debo estar. Mi travesía temo he de alargar, Me he perdido en el espacio sideral. Aquí me despido, querida, A ti ya no te volveré a ver. Te pido que mi poema no pares de leer, Porque au...