Corazones en la tormenta: vale la pena arriesgarse Rodrigo Funes La tarde en el parque estaba bañada en los cálidos tonos del atardecer, con el sol hundiéndose lentamente detrás de los árboles que rodeaban la laguna. El aire era fresco y el crujir de las hojas al moverse con el viento creaba un ambiente de paz. Javier, un hombre de mirada penetrante y porte elegante, caminaba con paso firme por el sendero cubierto por hojas de color naranja. Había llegado al parque para escapar de su rutina habitual, buscando un momento de calma. Aunque era un hombre seguro y acostumbrado a obtener lo que quería, sentía que algo faltaba en su vida, algo que no podía encontrar. Javier era un abogado brillante. Al salir de la facultad de derecho comenzó a trabajar en uno de los bufetes más prestigiosos de la ciudad y a su reputación creció rápidamente. Sin embargo, ese éxito le había cobrado un precio elevado. A medida que su agenda se llenaba de juicios, reuniones y negociaciones, su vida personal se vo...
Aquí reflexiono sobre lo que somos entre cielo y tierra: amores que se desbordan, duelos, culpas, deseos y fe, buscando sentido en cada verso y cuento.